6 de abril de 2026

¿Por qué escribir?

 

Leía yo un artículo del periodista español David San Juan, publicado en el diario digital El Adelantado de Segovia, en el que se preguntaba por qué escribe la gente en un mundo en el que cada vez se lee menos y las redes sociales han ocupado el lugar de la literatura.

Buena pregunta.

El autor hace un repaso de las posibles motivaciones: habla de la pasión de escribir que sienten algunos; para otros es por enamoramiento de las letras; también puede deberse -y más en estos tiempos de exposición mediática- al placer que experimentan ciertas personas por ver su nombre en la portada de un libro o en el encabezado de un artículo. Asímismo, menciona la sensación de poder que da el saberse conocedor o expositor de temas. De la emoción de contar. Y, sobre todo, del anhelo para sobrevirse a sí mismo y trascender: para que otros nos lean.

Esto hizo que me preguntara a mí mismo ¿por qué escribo ahora en este blog? En sus inicios, fue por deber (tareas de la mestría), luego fue por el deseo de tener algo que decir, por reivindicar una libertad de expresión. ¿Pero ahora? Sin nuda no es por que me lean, pues a este lugar no se asoma nadie. ¿Cumplo yo con alguno de los otros rubros mencionados por el periodista? Caigo a la cuenta de que no. Yo escribo por una razón que San Juan no menciona: para no aburrirme.

Para estos largos días de la jubilación, escribir es una herramienta poderosa para el esparcimiento y combatir el aburrimiento. Escribir transforma la inactividad y la falta de estímulos en creatividad, reduce el estrés, permite organizar los pensamientos, brinda autoconocimiento… y, además, ayuda a pasar el rato.

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario