La evaluación de la
creatividad analiza cuatro enfoques principales: procesos, productos, personas
y entornos. La evaluación de los procesos creativos se basa en pruebas
psicométricas de pensamiento divergente, como las de Torrance o de Artola. La
evaluación de la manifestación física de la creatividad a través de productos
puede implicar el uso de cuestionarios de inventario creativo como el de Taylor.
Jueces y expertos también evalúan y deciden si el producto cumple con las
características originales necesarias.
La evaluación de la persona
creativa es quizás la dimensión más ampliamente medida, empleando la mayor
variedad de instrumentos, incluyendo escalas de personalidad, inventarios de
experiencias, estilos creativos o pruebas de razonamiento. La prueba Creatrix
es un ejemplo de esto último; integra dimensiones creativas cognitivas y
motivacionales. Este tipo de evaluación asume como principio fundamental que no
todas las personas son igualmente creativas, pero esta perspectiva no se
considera socialmente aceptable en los últimos tiempos. Estas dos perspectivas
se concilian aduciendo que todos somos “algo” creativos y, con el apoyo
adecuado, podemos llegar a ser altamente creativos.
El entorno puede favorecer o
perjudicar la creatividad según las variables situacionales. Esto es
especialmente importante en ingeniería, ya que los estudios indican que pueden
darse diferentes clasificaciones de creatividad al aplicar diferentes entornos
y métricas al mismo problema de diseño.
En consecuencia, las pruebas
utilizadas en la investigación de la creatividad deben entenderse como una
medida del potencial (la probabilidad) de ser creativo, considerando que el
logro creativo depende de factores adicionales no medibles por las pruebas,
como el entorno, las habilidades técnicas, el conocimiento de un área, la
independencia, las actitudes, la salud o la oportunidad, entre otros.
La creatividad es una
competencia crucial para los ingenieros; sin embargo, es ampliamente reconocido
que los estudiantes de ingeniería tienen dificultades para desarrollarla porque
se centran en problemas con respuestas específicas. Los investigadores han
intentado identificar las barreras en el proceso de aprendizaje examinando
diversas técnicas para estimular la creatividad de los estudiantes. Otro
estudio evaluó cómo profesores y estudiantes percibían la creatividad,
concluyendo que los ingenieros se inclinan fuertemente por los métodos bien
establecidos y las soluciones más efectivas porque la precisión y la atención
al detalle son esenciales en el campo. Las estrategias elegidas son necesarias
para promover la creatividad, distinguiendo dos enfoques para potenciarla: el
primero implica ofrecer cursos sobre el tema, mientras que el otro busca
modificar los métodos de enseñanza para fomentar el pensamiento creativo en el
aula, empleando un entorno de aprendizaje creativo y la resolución de problemas
como medio de aprendizaje. Una de las necesidades más importantes en la
pedagogía de la ingeniería es la creación de evaluaciones que inspiren a los
estudiantes a desarrollar sus habilidades creativas y a ser más conscientes de
su proceso creativo. Además, los educadores deben abordar las barreras a la
creatividad, como el miedo a lo desconocido, la mentoría difícil y las medidas
para desarrollar las habilidades creativas en los estudiantes.
La importancia de la
creatividad en ingeniería es fundamental, ya que los ingenieros son agentes de
cambio y creación; su creatividad es crucial para desarrollar los conocimientos
y las habilidades necesarios. La creatividad es uno de los objetivos que los
ingenieros deben alcanzar, según la Accreditation Board for Engineering and
Technology (ABET). Diversas herramientas de pensamiento pueden proporcionar una
estructura metodológica innovadora y desarrollar la fluidez, flexibilidad y
originalidad que requiere la resolución de problemas de ingeniería, como la
lluvia de ideas, los mapas mentales, las analogías, el análisis morfológico,
TRIZ, ASIT o USIT. El uso del aprendizaje basado en problemas (PBL) o de
proyectos de diseño (POL) es la forma “natural” en que los estudiantes se
forman para su profesión, desarrollando habilidades intelectuales y
organizativas que les permiten concebir simultáneamente soluciones originales y
útiles que promueven la creatividad funcional y pragmática. SCAMPER es un
método innovador inspirado en la metodología de lluvia de ideas. Esta técnica es
muy efectiva para fomentar el pensamiento lateral al generar ideas que
optimizan la solución de un problema, ya sea un producto, un servicio o un
proceso.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario